Me desperté con un sudor frío que recorría mis sienes. Abrí los ojos, miré el techo.
Otra vez había soñado con esos ojos verdes.
Me destapé y fui a hacerme un té con canela.
Encendí el ordenador con la taza humeante a mi lado. Miré la página web del instituto, miré el tablón y los eventos. Creí que harían una fiesta de inauguración para el nuevo auditorio. Y harían la clase de música nueva.
Di un sorbo. No podía creer que costase tanto olvidar a alguien del que estás enamorada pero quieres apartar de tu mente. Es un gesto consciente, pero imposible.
Apagué la pantalla del ordenador, abrí las persianas y me senté frente al escritorio. Hora de componer.
Vivir en una residencia, en el campus del instituto, no está nada mal. Vives tranquila, sin preocupaciones, y cerca de las clases. Pero he de reconocer que hecho de menos a mamá y a papá, y a Flynn, mi hermano pequeño. Aquí suceden cosas que se quedan conmigo. No tengo porqué contarles qué me pasa si no lo quiero así. Puedo guardarme cosas que me partan el alma, que así no lo sabrán.
"On the first page of our story
The future seemed so bright
Then this thing turned out so evil
Don't know why I'm still surprised
Even Angels have their wicked schemes... "
Paré. Todo me recordaba a él. Pensaba, escribía y componía por él. Inconscientemente.
Todo lo que hacía, todo lo que sucedía y todo lo que creaba por mí misma era destinado a algo relacionado con él.
Con Ryan.
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